Aparición: Parte II



Me levanté de la cama pensando en lo que había visto en el ataúd de mi madre la semana pasada junto a Logan, rumiando el hecho de acercarme a la dirección plasmada en la servilleta que él mismo me entregó del lugar donde se había pedido la entrega del paquete que había llegado a mi casa con el oso de mi infancia dentro, ese que tanto añoré y por el que lloré unos días después de que se cayera por la ventanilla del coche. No podía creer que el ataúd estuviese vacío, no podía ser cierto que alguien muriera años atrás y se levantara de su tumba así como así, ¿o alguien me había mentido para que lo creyera? No sabía qué estaba pasando ni cuál debería ser mi reacción ante todo ésto, pero sí estaba segura de seguir con mi vida, incluso con la necesidad de preparar la entrevista que me esperaba aquella misma tarde en un canal de televisión de la ciudad bastante importante. Logan me comentó que no debería hacerme ver demasiado por lo que pudiese ocurrir pero este asunto no podía decidir por mí, no podía rondar a mi alrededor y privarme de mi vida.

Hacía tiempo que esperaba una entrevista como aquella, todos mis seguidores estarían a la espera al otro lado de la televisión escuchando cada una de mis palabras, estarían pendientes de cada detalle y los presentadores me harían una serie de preguntas más que interesantes para responder, no las típicas que me habían hecho en emisoras de radio que tan solo preguntaban cuatro cosas y casi no me promocionaban, sino que ésta, hará que mi éxito se contemple en la pantalla, era realmente emocionante y no sabía cómo agradecerles que hubieran querido entrevistarme. Deseaba centrarme en los apuntes que había estado anotando en relación a mi carrera profesional como escritora y bloguera (casi que ambas se acercan, pero las separo por posibles malentendidos) para no dejarme nada en el tintero durante el momento de la entrevista, una no se puede acordar de cada detalle con certeza, ¿verdad?

Antes de salir de casa con aquel vestido azul cían largo hasta las rodillas y con un pequeño escote, con unos pendientes de plata, una cola de caballo en lo más alto de la cabeza y maquillada hasta las orejas, vi que habían varias cartas en el buzón de la entrada, las cogí todas de golpe y empecé a pasarlas una por una rápidamente para ver si había algo importante. Todas ellas eran facturas, pero había una en especial que no tenía remitente, así que, con el corazón en un puño, me dispuse a abrirla con la mayor sutilidad de la que fui capaz, tenía un mal presentimiento. Era la misma caligrafía de la servilleta que me pasó la camarera unos meses atrás en la cafetería y con las iniciales "FB" al final de la misma, rezaba: "Quiero darte mi más enhorabuena por haber conseguido aquello que deseabas, presentarte a una entrevista con un canal tan importante como lo es éste, que brilles con ese vestido azulado y que puedas aportar al mundo aquello que deseas transmitir en tu blog. Llegarás tan lejos como llegué yo o más. Estaré allí para verte, estoy emocionada". Cerré los ojos con fuerza y respiré profundamente, intentando que aquello no interfiriera en mi misión ese día, dejando de lado aquel miedo que me recorrió al pensar que iba a estar en el plató donde iba a tener lugar la entrevista y que estaría observándome, no pude más que reprimir un grito ahogado.

- ¡¿Cómo?! - exclamó Logan, al contarle lo que había ocurrido de camino a la entrevista a través del bluetooth del coche - ¡No puedes ir allí, te estará observando!

- Ah... no debería habértelo contado - suspiré, intentando estar atenta a los coches que surcaban la carretera por ambos lados - Voy a ir igualmente, no puedo dejar que todo ésto interfiera en todo lo que he conseguido. Ésta entrevista va a hacer que me conozca más gente y es lo que necesito ahora mismo, no tengo por qué estar pendiente de mi... - mi voz se cortó, no sabía cómo llamar a esa persona que estaba constantemente acosándome, ya no sabía si era mi madre, una broma pesada o alguien a quién le gustaba atormentar a la gente -.

- De acuerdo, pero antes de salir espérame, solo te pido eso - asentí, con una voz casi ininteligible pero lo suficientemente alta como para que me entendiera, no soportaba que fuera tan protector conmigo - Estaré allí en media hora, ¿vale?

Colgué. Sabía que Logan lo hacía por mi bien, se preocupaba por mí como siempre lo había hecho, temía profundamente que quién estuviese haciendo ésto fuese un maníaco asesino, ni siquiera se le pasaba por la cabeza que pudiera ser mi madre, que quizá quisiera reunirse conmigo y volver a ser una familia, quizá nos añorara tanto como nosotros a ella, ¿es tan malo si quiera pensarlo? Logan no pudo explicar lo de ataúd, no había una explicación lógica a aquello, dado que, tanto él como mi familia vimos enterrar a mi madre en aquel funeral tan lleno de lágrimas, dolor y recuerdos por doquier; él tan solo se quedo callado, cerró el atáud otra vez, lo volvimos a enterrar y me dejó en casa sin mediar palabra, estaba realmente preocupado.

El plató donde iba a tener lugar la entrevista era espacioso, con unos sofás a simple vista muy cómodos y preparados para empezar en unos minutos. Las cámaras estaban ultimando los detalles y estaban terminando de retocarme, Logan ya había llegado y me esperaba en el camerino que había al final del pasillo. Cuando terminé, unos cinco minutos antes de empezar, fui corriendo en su busca y cerré la puerta tras de mí, me miraba con unos ojos de auténtica desesperación, no sabía cómo convencerme para que no saliera ahí a hablar de mi vida, digamos que estaría expuesta a la persona que me estuviera haciendo ésto.

- No puedo protegerte si te expones así - dijo, arropando mis manos con las suyas para que entendiera lo que estaba ocurriendo con mayor seriedad - Podría hacerte cualquier cosa...

- Ésto es muy importante para mí, sabes cuánto tiempo llevo esperando una oportunidad como ésta, no puedo dejarlo correr por mi madre - salió de entre mis labios sin más, no sabía si porque estaba empezando a creer que era ella o porque necesitaba que lo fuera, víctima de mi propia añoranza -.

- No es tu madre - espetó Logan, no sabía cómo podía estar tan seguro pero sus ojos lo mostraban, eran tan sinceros como cuando se me declaró en el parque al que solíamos ir de adolescentes - No puede serlo.

- Eso no lo sabes - respondí algo más cabreada, con un deje de esperanza en la voz - ¡No estaba en el ataúd donde fue enterrada! ¿Quién más puede ser si no? Ella no me haría daño.

- Pudieron haberla exhumado antes que nosotros, ¿no has pensado en ello? - mis labios apretados mostraban mi frustración, mi completa decepción al ver que ni siquiera él creía en mí - Lo siento, yo...

- Déjalo, tengo que bordar esa entrevista - salí de allí con lágrimas en los ojos, intentando aguantar para que el maquillaje no se corriera y terminara manchando toda mi cara, no quería parecer un payaso -.

Me afectó su respuesta. Crecí sin una madre y creo que ver el ataúd vacío ha conseguido abrir un rayo de esperanza en mi interior, el volver a sentirla conmigo tal y como la sentía cada vez que me leía un cuento o jugaba conmigo con el sonajero que me regalaron por mi segundo cumpleaños. Estaba andando por el plató, con todas aquellas luces y cámaras centradas totalmente en mí, sintiendo la necesidad de cuidar cada detalle, dado que, estaba por fin en televisión. Empezaron las preguntas, algunas más complejas y otras más simples, todas ellas estaban centradas en el blog, la escritura, mi forma de expresarme... pero el momento culminante empezaba cuando llamaban personas de todo el mundo para hacerme preguntas tanto sobre mí como sobre el libro que me disponía a escribir, una persona hizo que todo por lo que había luchado se disipara en el aire.

- ¿Cree que ha llegado tan lejos como su madre? - su voz me sonaba familiar pero no caía en quién podría ser, así que, simplemente contesté a la pregunta, sin más -.

- La verdad, no creo que el mundo de la escritura sea una competición, más bien, somos una especie de comunidad de personas que hacemos lo que nos apasiona. Mi madre tenía una forma de escribir, un estilo... yo tengo otro, quizá podría llegar mucho más lejos de lo que creo o quizá no, pero nunca olvidaré la labor que hizo con todo lo que era capaz de expresar - expliqué, poco a poco. Quería ser clara en cada respuesta que daba al público, era importante para mí llegar a los demás -.

- ¿Cómo se llama usted? No lo ha dicho al inicio de la pregunta - le comentó la presentadora, antes de que pudiera responder a lo que yo le había explicado anteriormente -.

- Puede llamarme "FB" - me quedé helada. Mi cara de completa sorpresa no podía disimularse, sabía que me exponía pero no imaginaba que ella lo haría también con esa despreocupación con toda aquella gente escuchando - Una madre orgullosa de tener una hija con tanto potencial.

Colgó y el resto de la entrevista terminó siendo un desastre, tartamudeaba y no pensaba con claridad, me temblaban las manos y mi ritmo cardíaco ascendió, deseando terminar a toda prisa con aquella entrevista e irme a mi casa tan rápido como mi cuerpo pudiera moverse. Logan intentó localizar la llamada pero la habían desviado, de hecho, parecía que provenía de un teléfono público, no podíamos encontrarla, otra vez... Se ofreció a acompañarme a casa, no estaba segura de si sería una buena idea pero le dejé pasar y prepararme una manzanilla.

- Siento haberte hablado así en el camerino - le dije sin pensarlo demasiado, tan solo saliendo de mi boca sin previo aviso - Siempre la he añorado mucho.

- Lo entiendo, pero no puedes tener esperanzas en algo que no es real - acarició mi mejilla derecha, con aquella mirada comprensiva y llena de humildad - Ella está muerta. Siento tener que decirlo así pero ambos lo vimos, ambos vimos cómo la enterraban y nos despedimos de ella tal y como lo ensayamos en tu habitación la noche anterior al funeral. Dormimos juntos porque estabas desconsolada y muy nerviosa, ¿lo recuerdas? - asentí con la cabeza, dejando que mis ojos se empañaran a causa de las lágrimas - Eso es a lo que tienes que aferrarte, es lo que tienes que recordar.

- Pero hay muchas coincidencias, ¿cómo ha sabido lo del oso o qué vestido iba a ponerme para la entrevista? - le pregunté, todavía sorprendida por todo lo que estaba ocurriendo, era como una pesadilla hecha realidad - Tengo que ir a esa casa - decidí de una forma contundente y para mí, llena de sentido, fluía una curiosidad en mí que no podía rechazar -.

- Ni hablar, no voy a dejar que vayas sola - me espetó - Respeto que quieras saber más sobre todo ésto pero debes tener precaución - asentí con la cabeza, decidida a llevar a cabo mi cometido - Mañana iremos juntos.

Logan salió por la puerta pasadas las doce, estaba inquieto y preocupado por mí, pero no podía hacer nada para remediarlo y tampoco podía esperar a mañana, necesitaba saber quién envió ese paquete y si fue la misma persona que llamó al programa de televisión. Esperé una media hora para coger el coche y dirigirme a la dirección que Logan escribió en la servilleta, con varias sensaciones en mi cuerpo y no sabía si me harían algún bien pero estaba claro que el nerviosismo que sentía me estaba provocando ganas de vomitar. Era una casa situada a las afueras más bien vieja, con un jardín verdoso que necesitaba más cuidado, dado que, estaba lleno de maleza; llamé al timbre y, quién abrió la puerta fue alguien inesperado, algo que no se me habría ocurrido pensar. Mis ojos abiertos de par en par mostraron mi completa sorpresa hacia ese instante en particular, mis labios dejaron entrever un sonido agudo y no pude contener el terror que florecía en mi interior con total intensidad. ¿Qué estaba haciendo allí? ¿Era la persona que estaba detrás de todo? ¿Cuáles eran sus intenciones al verme en su puerta?


Comentarios

  1. Ayyyy como lo has dejado. Espero la próxima entrega con ansia. Espero que sea pronto.
    Un besillo.

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    1. Se trataba de intrigar a los lectores y veo que me ha salido bien la jugada, jajajaja.

      Un beso y un agradable abrazo.

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